Bicentenario de los Sentimientos de la Nación

Bicentenario de los Sentimientos de la Nación

El 14 de septiembre de 1813, de la mano del General José María Morelos y Pavón, se dio a conocer, en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, un documento histórico, los Sentimientos de la Nación, en el que Morelos esbozaba un proyecto de nación como Estado independiente. Su elevada sensibilidad humana  y valores universales de los postulados de este documento hacen que aún, 200 años después, sigan vigentes.

Los Sentimientos de la Nación incluye 23 puntos que van desde la proclama de la independencia con órganos de gobierno propios, hasta la organización económica y social del territorio. Asimismo, postula a la religión católica como la única, sin tolerancia de otras, esto para fines de identidad y cohesión social, puesto que aún no existía el sentimiento de nación. Se enfatizan las relaciones con otras naciones, siempre que estas fueran respetuosas y no intervinieran en los asuntos internos. Se sentaron las bases de un régimen democrático, cuando se postula que la soberanía dimana directamente del pueblo. Se estableció que en la nueva legislación, la tortura será proscrita.

Los 23 puntos de este valioso documento son los siguientes:

  1. Que la América es libre independiente de España y de toda otra Nación, Gobierno o Monarquía, y que así se sancione, dando al mundo las razones.
  2. Que la religión católica sea la única, sin tolerancia de otra.
  3. Que todos sus ministros se sustenten de todos y solos los diezmos y primicias, y el pueblo no tenga que pagar más obvenciones que las de su devoción y ofrenda.
  4. Que el dogma sea sostenido por la jerarquía de la iglesia, que son el Papa, los Obispos y los Curas, porque se debe arrancar toda planta que Dios no plantó.
  5. Que la Soberanía dimana inmediatamente del Pueblo, el que sólo quiere depositarla en sus representantes dividiendo los poderes de ella en Legislativo, Ejecutivo y judiciario eligiendo las Provincias sus vocales y éstos a los demás, que deben ser sujetos sabios y de probidad.
  6. Que los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial,  estén divididos en los cuerpos compatibles para ejercerlos.
  7. Que funcionarán cuatro años los vocales, turnándose, saliendo los más antiguos para que ocupen el lugar los nuevos electos.
  8. La dotación de los vocales, será una congrua suficiente y no superflua, y no pasará por ahora de 8000 pesos.
  9. Que los empleos los obtengan sólo los americanos.
  10. Que no se admitan extranjeros, si no son artesanos capaces de instruir y libres de toda sospecha.
  11. Que la patria no será del todo libre y nuestra, mientras no se reforme el gobierno, abatiendo el tiránico, substituyendo el liberal, e igualmente echando fuera de nuestro suelo al enemigo español, que tanto se ha declarado contra esta Nación.
  12. Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia; de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.
  13. Que las leyes generales comprendan a todos, sin excepción de cuerpos privilegiados; y que éstos,  sólo lo sean en cuanto al uso de su ministerio.
  14. Que para dictar una ley se discuta en el Congreso, y decida a pluralidad de votos.
  15. Que la esclavitud se proscriba para siempre, y lo mismo la distinción de castas, quedando todos iguales, y sólo distinguirá a un americano de otro, el vicio y la virtud.
  16. Que nuestros Puertos se franqueen a las naciones extranjeras amigas, pero que éstas no se internen al reino por más amigas que sean, y sólo haya puertos señalados para el efecto, prohibiendo el desembarco en todos los demás, señalando el diez por ciento u otra gabela a sus mercancías.
  17. Que a cada uno se le guarden sus propiedades, y respete en su casa como en un asilo sagrado, señalando penas a los infractores.
  18. Que en la nueva legislación no se admita la tortura.
  19. Que en la misma se establezca por Ley Constitucional la celebración del día doce de diciembre en todos los pueblos, dedicado a la Patrona de nuestra Libertad, María Santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos, la devoción mensual.
  20. Que las tropas extranjeras o de otro Reino no pisen nuestro suelo, y si fuere en ayuda, no estarán donde la Suprema Junta.
  21. Que no se hagan expediciones fuera de los límites del Reino, especialmente ultramarinas; pero [se autorizan las] que no son de esta clase, [para] propagar la fe a nuestros hermanos de Tierra dentro.
  22. Que se quite la infinidad de tributos, pechos e imposiciones que nos agobian, y se señale a cada individuo un cinco por ciento en sus ganancias u otra carga igual ligera, que no oprima tanto, como la Alcabala, el Estanco, el Tributo y otros; pues con esta ligera contribución, y la buena administración de los bienes confiscados al enemigo, podrá llevarse el peso de la guerra y honorarios de empleados.
  23. Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz, de la Independencia, y nuestra santa Libertad comenzó pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos y empuñó espada para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.

Fuentes:
Primer Congreso de Anáhuac
etcétera

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